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Reforma tu oficina para mejorar la productividad

Dar un giro completo al aspecto y a los equipamientos de una oficina puede mejorar, y mucho, los resultados del negocio. Pero, para conseguirlo, lo mejor es contar con ayuda profesional.

El paso del tiempo, el exceso de uso, la rutina diaria… Son muchas las circunstancias que pueden convertir el lugar de trabajo en un lastre para la evolución y el crecimiento de la empresa. En un análisis exhaustivo de las instalaciones, son detalles fáciles de detectar: oficinas sin personalidad, mobiliario anticuado, decoración sobria y sin vida… Pero en la vorágine diaria pasan desapercibidos e influyen negativamente (y sin saberlo) en la imagen que los propios empleados tienen del entorno. ¿La solución? Buscar ejemplos de reformas de oficinas y lanzarse a hacer el cambio.

Basta con echar un vistazo a las grandes multinacionales que solo cosechan éxitos en estos tiempos. Sus centros de trabajo, con sus equipamientos y estilos de decoración, forman parte de la larga lista de incentivos que reciben los empleados para dar lo mejor de sí mismos. Es decir, si quieres aumentar la productividad de tu empresa y la efectividad de tus trabajadores necesitas dar un cambio a tus instalaciones, diseñar un proyecto de decoración moderno, acogedor e inspirador. Desde Daser, como expertos en reformas de oficinas, te contamos los detalles que debes tener en cuenta para conseguir este aumento de rendimiento.

Cómo aumentar la productividad en la empresa con reformas de oficinas

Cuando planteamos la transformación de un centro de trabajo, en Daser tenemos en cuenta desde la sencilla actualización del mobiliario de oficina hasta el cambio completo de la distribución de los espacios. En este sentido, quien se proponga mejorar la eficiencia en sus centros de trabajo debe barajar todas las alternativas.

Estos son los detalles que se deben tener en cuenta para conseguir el aumento de la productividad con las reformas de oficinas:

  • Un giro para la estructura o la distribución del centro de trabajo. Cada vez es más habitual encontrarse oficinas abiertas, sin paredes o líneas divisorias entre los diferentes puestos de trabajo. Si tus instalaciones están llenas de espacios bien separados y limitados, lánzate y derriba los muros. Crea salas especiales para reuniones y encuentros con tabiques móviles, pero deja el resto del espacio abierto a la camaradería y el trabajo en equipo.
  • Inversión en mobiliario nuevo. Ya hemos hablado de la importancia de equipar las oficinas con muebles específicos como las sillas ergonómicas. Si no recuerdas cuándo fue la última vez que invertiste dinero en este tipo de infraestructuras, es el momento de volver a hacerlo.
  • Integración de los empleados. Los puestos de trabajo a modo de islas son cosa del pasado. Encuentra el equilibrio entre el respeto del espacio vital de cada uno de los trabajadores y su cercanía con el resto de compañeros.
  • Espacios para el descanso y la inspiración. Hay días en los que los trabajadores se levantan con buen talante y todo sale bien. Hay otros que ni la tercera taza de café consigue animarlos. Crear lugares acogedores para favorecer su descanso y desconexión dentro de la empresa les ayuda a encontrar el camino para retomar la tarea y culminarla con éxito.
  • Un toque de originalidad. Las oficinas sobrias no transmiten nada a los visitantes y no ayudan a la productividad de los empleados. Por esta razón, lo mejor es ponerse en manos de profesionales de las reformas de oficinas como Daser y dejarse guiar por sus consejos en cuanto a novedades de decoración, de mobiliario, etc.